El bombo tiene dos parches de piel cruda,  generalmente uno de oveja y otro de cabra. Con el pelo hacia afuera, se cosen, una vez  estaqueados y lavados,  a unos arillos de madera flexible, como la del molle o la del sacha-lazo o lokonti, una especie de bejuco silvestre.

       El diámetro de estos dos parches ( piel cosida al arillo ) es sólo un poco mayor que el de la boca del cuerpo o casco.

       Para tensarlos, hay que hacer los aros: se curvan a fuego unas tablas humedecidas de quebracho blanco para formarlos, y han de ajustar muy bien sobre los arillos. Un sistema de tirantes de cuero, llamados tientos, recorre en zigzag el instrumento de un aro a otro rodeando al casco, y pasando por unos tensores hechos también de cuero, que van sujetos a los aros.

       Los tientos, a su vez, son recorridos de dos en dos por unas trabas hechas de cuero, que al ser subidas,  fuerzan a los parches a tensarse.( Digamos que una forma de V se convierte en una Y ) Cuantos más tensores tenga el legüero, más precisa será su afinación. Un bombo de calidad no puede tener menos de seis en cada aro.

       También es importante para el buen sonido del instrumento que no existan imperfecciones ni en el interior del casco  ( aristas, nudos o astillas ), ni en el revés de los parches ( nervios o restos de piel ). Cuanto más pulido esté el interior de un bombo, más limpio será su sonido.

       El bombo se toca con palillos de  madera resistente como el molle, el lapacho o el palo amarillo, o al estilo tradicional, con palillo y maza, y se golpea tanto en parches como en  aros y  exterior del instrumento. Este tiene un pequeño orificio cerca de la línea media del casco, que sirve para dejar salir el aire comprimido por los parches al ser golpeados.

       El casco del bombo de ceibo recién acabado es de un color blanco hueso, pero se va oscureciendo poco a poco,  y va tomando con el tiempo una hermosa tonalidad miel.


       Se llama así por la teórica potencia de su sonido, que dicen se puede oír a leguas.

       Es un tambor más bien grande, de  50-55 cms. de altura de media, y unos 40 de diámetro, con el cuerpo en forma de tonel, tallado y vaciado de un tramo del tronco del Ceibo, un árbol de madera blanda y clara, que crece en las cercanías de los ríos.
 
       Para conseguir un bombo de tamaño aceptable hay que abatir un ceibo de no menos de treinta años.

       Este instrumento, aunque se toca en toda la Argentina, es para los santiagueños símbolo de identidad. Con motivo del 450 aniversario de la fundacion de Santiago del Estero (la ciudad mas antigua del país), se instituyó la MARCHA DE LOS BOMBOS, en la que miles de estos instrumentos desfilan por las calles.
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vaciando el casco; hay que estar en forma: la gubia
mide más de un metro y pesa unos diez kilos
decorado del casco a fuego
casco pulido
Los más de 100 kgs que pesaba aproximadamente cada tramo de ceibo se han  quedado en unos tres, que es el peso del casco una vez descortezado, vaciado, tallado, seco y pulido. El decorado es opcional.
PERCUSIÓN:  EL BOMBO LEGÜERO
tres diferentes formas de tocar el bombo
parche de oveja esquilado y cosido
       A los bombos los complementan  los llamados  Sachabombos ( bombos de monte ) o Sachas, una especie de tumbadoras pequeñas que se obtienen aprovechando el interior del trozo de ceibo usado para hacer el bombo. Tienen sólo un parche y van abiertos por abajo. Se hacen juegos de sachas de diferentes tamaños, y funcionan junto con el bombo como los toms de una batería. Son instrumentos de reciente creación.
PERCUSIÓN: LA CAJA
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La Caja es otro instrumento de percusión que utilizamos: típico de las provincias del noroeste argentino, es utilizado por los copleros para cantar ritmos autóctonos: bagualas, vidalas, coplas de carnaval...
PERCUSIÓN: EL CAJÓN

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EL CAJÓN

       No es un instrumento de origen argentino, aunque hoy en día sí es utilizado en Argentina por muchos grupos, y nosotros también lo incluímos a veces en nuestras actuaciones.

       El cajón procede del folklore peruano, y concretamente de su raíz africana, la llamada música Negroide, que llegó a sudamérica en la época de la conquista con los esclavos africanos llevados a la costa de Perú para trabajar en las minas, en el campo y en los puertos.
       Con ellos traían sus ritmos y sus canciones, pero no sus tambores, sonajas  y otros instrumentos de percusión, que les estaban prohibidos por sus amos. Ellos los sustituyeron con los objetos que tenían a su alcance: cajas, cucharas, palos, etc. y hoy en día la música afroperuana utiliza instrumentos que en su día fueron objetos cotidianos: el cajón no era mas que una caja con una tabla suelta, que el sentido natural del ritmo de los esclavos aprovechó para hacer música, lo mismo que las cucharas, el güiro, la cajita, la quijada, etc. Hoy en día el cajón es imprescindible en los ritmos del folklore afroperuano, como el Landó, el Festejo, la Saña, la Marinera, la Resbalosa, el Alcatraz, la Zamacueca, etc.

       El hecho de que a este instrumento se le tenga como de origen flamenco o gitano es debido a la casualidad: Caitro Soto, un famoso cajonero peruano le regaló uno a Rubén Dantas, percusionista de Paco de Lucia, quien vió las posibilidades de este instrumento y lo incluyó en su grupo: de ahí surgió el llamado "cajón flamenco", que no es otro que el cajón peruano original tocado al estilo flamenco.

       La Caja tiene muchos tamaños, proporciones y formas (las hay cuadradas y triangulares incluso) pero básicamente son tambores planos de dos parches, con un cuerpo de madera, metal u otro material.

       Los parches suelen ser de piel, aunque los hacen también de plástico. En Jujuy están hechos con panzaevaca, o sea, la membrana que recubre el paquete intestinal de los rumiantes. Es muy fina y delicada. En otras provincias utilizan cuero de animal, con o sin pelo.

       Los parches van cosidos a un arillo, y  perforados en varios puntos para pasar tiras de cuero, de cuerda, de tripa, etc, en zigzag sobre el cuerpo o casco y tensarlos.

       A lo largo de uno de los parches pasa una cuerda, tira de cuero, de nailon o de tripa llamada Chirlera,  que roza el parche que vibra cuando es golpeado el opuesto, y da un zumbido que acentúa el sonido ronco y primitivo del instrumento.


OTRAS PERCUSIONES

       En el grupo utilizamos otros elementos de percusión como los platillos, que complementan al bombo y a las sachas, en plan batería. También, para crear efectos, utilizamos idiófonos (sonajas) como las Chajchas, hechas de pezuñas de cabra, o el Palo de lluvia, un tramo de cacto seco, cuyas semillas recorriendolo emiten un rumor al ser inclinado. El mismo principio actúa cuando se agitan las Vainas,  una variedad de algarrobas secas. También utilizamos la cortina, un grupo de varillas metálicas de longitudes progresivas, que dan un sugerente sonido al entrechocarse.

CUERDA: LA GUITARRA
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       No hay mucho que decir que no se sepa ya: los instrumentos de cuerda llegaron con los conquistadores a sudamérica: los llevaron los religiosos, principalmente violines y arpas.  La  vihuela, que más tarde evolucionó hacia lo que hoy en día es la llamada Guitarra criolla, es más probable que llegara por vía laica y popular. Con ella, ritmos de la península que se mezclaron con los autóctonos y que dieron origen a músicas populares a lo largo de los años.

       En el Almagato utilizamos guitarras españolas amplificadas. Nosotros utilizamos la afinación estándar de la guitarra española: Mi/La/Re/Sol/Si/Mi, y a veces Re/La/Re/Sol/Si/Mi
        También enpleamos  la guitarra acústica en  algunas ocasiones, y asimismo el bajo eléctrico, o últimamente una guitarra octavada, que nos permite más posibilidades musicales.
       Como dijimos anteriormente, el violín llegó a sudamérica de la mano de los religiosos, y en el caso del folklore santiagueño, de un santo andaluz, un franciscano de Montilla (Córdoba), San Francisco Solano.

       En el campo santiagueño es frecuente encontrar el llamado Violín Sachero ( violín de monte o rústico ) Son en su mayoría músicos autodidactas, que incluso se han construído su propio instrumento. Si no, su conocimiento es de trasmisión generacional ( padre, tío, hermano...)

       A veces utilizamos también la viola, y estamos estudiando la posibilidad de utilizar un curioso instrumento inventado por el músico santiagueño Elpidio Herrera, la Sachaguitarra: Es un híbrido de guitarra o mandolina y violín. Se toca pulsando como la guitarra sus seis cuerdas de metal, y  la prima con un pequeño arco, que entra en la tapa del instrumento por un orificio ad hoc.
CUERDA: EL VIOLÍN

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VIENTO: LA QUENA

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       Los instrumentos andinos de viento son a la vez primitivos y sofisticados, especialmente en el caso de la Quena, una flauta que puede ser de caña, de madera, metal, barro cocido, hueso o combinaciones de estos materiales.

       Quena significa hueco en lengua quechua, y efectivamente,  es solo un tubo de unos cuarenta centimetros, abierto por los dos extremos, uno de los cuales tiene un corte llamado Chanfle en su extremo, que rebaja el borde del tubo en forma circular. A este filo es donde aplica el quenista la boca para producir el sonido, que es dulce y salvaje a un tiempo.

               La quena tiene seis orificios en la cara anterior y uno en la posterior.
       También utilizamos al hermano mayor de la quena, el Quenacho, de unos 55 cms. de longitud y de sonido más grave.
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CUERDA: EL CHARANGO

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ceibo cortado
tronco troceado
descortezando con hacha
       
       El Charango es otro de los instrumentos andinos que utilizamos en algunas ocasiones. Procede de la inventiva indígena, que imitó la vihuela española adaptándose a las circunstancias de la época. En un principio la caja de resonancia estaba hecha con el caparazón de un armadillo. Hoy en día se construyen integramente en madera, y en general manteniendo la forma del cuerpo de este animalito. Es una pequeña guitarrilla que lleva cinco cuerdas dobles de metal o nailon. Afinación: Sol/Do/Mi/La/Mi. Su origen está posiblemente en el sur de Bolivia, aunque otros países, como Perú y Chile se atribuyen su invención.
VIENTO: LA ZAMPOÑA

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       La Zampoña o Sicu es una flauta de pan andina, cuyo tamaño oscila entre los 5 y los 120 cms o más.
       La principal característica de estas flautas es que  constan de dos filas de tubos que se pueden separar y que permiten ser tocadas por más de un instrumentista a la vez.  Así es como tocan las bandas de Sicuris en Bolivia, Perú,  norte de Chile y  noroeste de Argentina.        Más modernamente se ha adoptado la técnica de tocar de forma individual, superponiendo ambas filas.

LOS INSTRUMENTOS QUE UTILIZA ALMAGATO


EL CASCO

casco vaciado en basto.
después vendrán otros más finos
y el secado a fuego
ceibo en el monte
abriendo con maza y cincel
dando forma con hacha
cepillado del casco

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COMO SE HACE UN BOMBO

Creemos que es interesante conocer el largo proceso de fabricación de uno de estos instrumentos. Para realizar este artículo, hemos utilizado imágenes de algunos artesanos santiagueños :

               * FROILAN GONZÁLEZ
* MARIO PAZ
          * ALBERTO AVILA
             * OBDULIO ARAUJO

Las fotos enmarcadas en rojo pertenecen a sus respectivas páginas web, las otras al autor de esta página.
casco decorado
bombo listo
PERCUSIÓN: LOS SACHABOMBOS

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esquilando un parche de cabra
cortando tiras de tiento de un cuero
preparando el  bombo
para poner los parches

AROS,  ARILLOS, PARCHES Y CUEROS
 
casco secando a fuego:
así estará una semana
lavado y estaqueado (estirado) de una piel de cabra para parches
 
 
Un ejemplo de cómo suena un legüero en You Tube VER
 
ARO
ARO
CUERPO
O
CASCO
TRABA
PARCHE
ARILLO
TIENTO
ARILLO
TENSOR
cosiendo el arillo a un parche de cabra
anudando los tensores

aros y arillos secandose en molde
listones de quebracho blanco
TENSOR
Tensado
Para tensar el bombo, primero hay que humedecer ligeramente los parches, ajustarlos al borde del casco y colocar los aros y los tientos con las trabas abajo. A continuación hay que sentarse sobre los aros, nunca sobre los parches.
Ahora que nuestro peso tensa ambos parches, hay que estirar los tientos: Se empieza por el que está atado,  se estira y se sigue en esa dirección. Una mano tira del tiento hacia abajo y la otra estira hacia arriba el siguiente. Vamos girando nosotros, no el bombo, que queda en el sitio. Al llegar al final, se ata todo el tiento que  ha sobrado al estirar. Hay que esperar a que se sequen los parches para probar el sonido con el pulgar y tocar.
 
       Nuestro violinista, Jaime Lapeña, toca este ejemplar de  coleccionista, un modelo veneciano de extraordinaria sonoridad, construido alrededor de 1750  por el luthier Carlo Antonio Testore.
el bombo queda quieto en la misma posición

TRASERA
FRONTAL
VIENTO: EL SAXO

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       Otro instrumento que procede de otros estillos  musicales, y que se suma a los utilizados esporádicamente por el grupo.  El saxofón pertenece a la familia de los instrumentos de viento con lengüeta de caña en su boquilla.